jueves (Thursday)

EXPERIMENTAR, DISFRUTAR
Y EXPRESAR A CRISTO (3) – Semana 9

La visión, experiencia,
disfrute y expresión
de la preciosidad suprema de Cristo
con miras a la vida de iglesia genuina

Versículos relacionados
Isaías 5:20
20
¡Ay de los que llaman a lo malo bueno, / y a lo bueno malo; / que hacen de la luz tinieblas, / y de las tinieblas luz; / que ponen lo amargo por dulce, / y lo dulce por amargo!

Isaías 22:1
1
La carga con respecto al valle de la visión:¿Qué, pues, te pasa, / que todos los tuyos han subido a las azoteas?

Juan 12:38-41
38
para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: “Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor?”.
39 Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías:
40 “Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón, y se conviertan, y Yo los sane”.
41 Isaías dijo esto cuando vio Su gloria, y habló acerca de Él.

Lamentaciones 5:19
19
Tú, oh Jehová, permanecerás para siempre; / Tu trono, de generación en generación.

Apocalipsis 22:1
1
Y me mostró un río de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero, en medio de la calle.

Ezequiel 1:22, 26
22
Sobre las cabezas del ser viviente se veía la semejanza de una expansión, la cual tenía el aspecto de un cristal asombroso, extendida por encima, sobre sus cabezas.
26 Por encima de la expansión que estaba sobre sus cabezas se veía la semejanza de un trono, que tenía la apariencia de piedra de zafiro; y sobre la semejanza del trono había un Ser que tenía la apariencia de hombre, sentado sobre él.

Lectura relacionada
Pese a la rebelión, iniquidades y corrupción de Israel, Su pueblo amado y escogido, Cristo todavía está sentado sobre un trono alto y sublime en gloria (Is. 6:1-4). Estos versículos indican que sin importar cuál sea la situación en la tierra e independientemente de la corrupción y degradación imperante entre el pueblo de Dios, Cristo todavía está sentado en el trono en Su gloria.

Cuando Isaías observó la situación que imperaba entre los hijos de Israel, él se desilusionó mucho … Fue entonces que el Señor lo llevó a ver una visión que le permitiera contemplar al Señor de gloria sentado en el trono (v. 1). Era como si el Señor le dijera a Isaías: “No mires hacia abajo a la situación. Si miras hacia abajo, te desilusionarás. Mira hacia arriba para verme a Mí. Yo continúo aquí. Tal vez allá no haya nada bueno, pero aquí todo está bien. Yo soy lo único bueno en el universo. Mírame a Mí”.

En la vida de iglesia debemos aprender a no mirar hacia abajo a la situación, sino mirar hacia arriba para ver a Cristo … El Cristo a quien miramos ya no está en la cruz; hoy en día Cristo está en el trono.

La gente había caído, pero Cristo y Su trono permanecían inalterables en Su gloria (v. 1a). En esta tierra todo cambia y fluctúa, pero Cristo, hoy y siempre, permanece el mismo (He. 13:8). (Estudio-vida de Isaías, págs. 39-40)

La cola del manto de Cristo todavía llenaba el templo (Is. 6:1b). El largo manto de Cristo representa el esplendor de Cristo en Sus virtudes … El esplendor de Cristo en Sus virtudes se manifiesta principalmente en Su humanidad y a través de la misma.

Tal vez nosotros anhelemos ir al cielo para contemplar la gloria de Cristo en Su divinidad, pero en la visión de Isaías este Cristo en gloria está lleno de esplendor en Sus virtudes humanas. Cuando vemos a Cristo en Su gloria, lo vemos principalmente en Su humanidad, en la cual abundan las virtudes. Todas las virtudes de Cristo son brillantes y resplandecientes, y este resplandor es Su esplendor. La gloria de Cristo radica en Su divinidad, y Su esplendor radica en Su humanidad.

La visión de Cristo en gloria fue vista por Isaías en medio de su depresión (vs. 1, 5). Isaías amaba a Dios y amaba a Israel, los elegidos de Dios. Al observar la situación en la que se encontraba Israel, Isaías comprendió que la expresión de la gloria de Dios no estaba allí. Además, Israel había violado la santidad de Dios y se había corrompido en cuanto a sus virtudes humanas. Más aún, el rey Uzías había muerto. Entre los reyes de Israel, él había sido un rey muy bueno, pero había muerto. En tal clase de entorno, Isaías ciertamente se sentía muy deprimido. El Señor se le apareció en medio de su depresión.

En Isaías 6 Cristo, el Dios-hombre, es visto en Su gloria divina. Este Dios-hombre es revelado en el capítulo 4 como: el Renuevo de Jehová, el fruto de la tierra, un dosel que se extendía sobre los intereses de Dios en todo el universo y un tabernáculo que daba sombra a los elegidos de Dios para protegerlos de toda clase de problema … En Isaías 6 Él es el Dios en gloria sentado sobre el trono; puesto que viste un manto muy largo, Él también es un hombre. Esta Persona es el Dios-hombre con la gloria divina y las virtudes humanas.

Sus virtudes humanas están representadas por la larga cola de Su manto. Esto indica que la visión aquí hace más énfasis en las virtudes humanas de Cristo. Los cuatro Evangelios nos muestran a Cristo como Dios y como hombre, pero nos muestran más con respecto a Cristo como hombre. En los Evangelios podemos ver más de Cristo en cuanto a Su condición de hombre y a Su humanidad que en cuanto a Su divinidad. Cristo es expresado en Sus virtudes humanas mucho más que en Su gloria divina. Sin embargo, Sus virtudes humanas requieren la gloria divina como fuente. Cristo es una persona poseedora de la gloria divina expresada en Sus virtudes humanas. (Estudio-vida de Isaías, págs. 40-41, 251-252)

Lectura adicional: Estudio-vida de Isaías, mensajes 6, 34

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