Experimentar, disfrutar y expresar a Cristo 4
– Semana 39
Cristo como Hijo del Hombre anda
en medio de los candeleros de oro
Versículos relacionados
Apocalipsis 1:14, 15
14 Su cabeza y Sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; Sus ojos como llama de fuego;
15 y Sus pies semejantes al bronce reluciente, fundido en un horno; y Su voz como estruendo de muchas aguas.
Ezequiel 43:2
2 y he aquí, la gloria del Dios de Israel venía del camino que conduce al oriente, y Su voz era como el estruendo de muchas aguas, y la tierra se iluminó con Su gloria.
Daniel 7:9-10
9 Estuve mirando / hasta que fueron puestos tronos, / y se sentó el Anciano de Días. / Su ropa era como nieve blanca; / y el cabello de Su cabeza como lana pura; / Su trono, llamas de fuego, / las ruedas del mismo, fuego ardiente.
10 Un río de fuego procedía / y salía de delante de Él. / Miles de miles le ministraban, / y miríadas de miríadas estaban de pie delante de Él. / El tribunal estaba sentado, / y los libros fueron abiertos.
Apocalipsis 2:18-19
18 Y escribe al mensajero de la iglesia en Tiatira: El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al bronce reluciente, dice esto:
19 Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu perseverancia, y que tus obras postreras son más que las primeras.
1 Corintios 3:13
13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego es revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego mismo la probará.
Hebreos 12:29
29 porque nuestro Dios es fuego consumidor.
Lectura relacionada
El cabello negro con el cual el Señor es descrito en El Cantar de los Cantares 5:11 denota Su fortaleza inmarcesible y eterna; pero el cabello blanco descrito [en Apocalipsis 1:14] denota Su antigüedad [cfr. Job 15:10].
En Apocalipsis 1 vemos que Su cabeza y Su cabello eran blancos como blanca lana y como nieve. La blanca lana es un producto natural de la vida, y la nieve desciende del cielo … La lana blanca es el color de la naturaleza de Cristo. Su antigüedad procede de Su naturaleza. La nieve es blanca porque viene del cielo y no contiene suciedad ni mancha terrenal. Por consiguiente, la lana blanca, mencionada aquí y en Daniel 7:9, indica que la antigüedad de Cristo proviene de Su naturaleza, y no de Su vejez, mientras que la nieve blanca indica que Su antigüedad es celestial, y no terrenal. (Estudio-vida de Apocalipsis, pág. 98)
En El Cantar de los Cantares 5:12 los ojos de Cristo son como palomas, es decir, expresan Su amor. [En Apocalipsis 1:14] Sus ojos son “como llama de fuego”, y esto tiene como fin que Él observe y escudriñe para poder ejercer juicio al alumbrar … Él no tiene dos ojos sino siete (5:6). El siete indica cumplimiento en el mover de Dios. Por consiguiente, Sus ojos en este libro tienen como fin la operación que Dios efectúa. Estos siete ojos Suyos son las “siete lámparas de fuego” que arden delante del trono, “las cuales son los siete Espíritus de Dios” (4:5; cfr. Dn. 10:6). El “fuego ardiente” equivale a la “llama de fuego” y su función es observar y escudriñar. Los siete Espíritus de Dios enviados por toda la tierra también tienen como fin el mover de Dios en la tierra. Por lo tanto, los ojos de Cristo mencionados en Apocalipsis son los siete Espíritus de Dios que realizan el mover y la operación de Dios en la tierra hoy.
Los ojos de Cristo tienen por finalidad mirar, observar, escudriñar, juzgar al iluminar e infundir. Tenemos que experimentar todos estos aspectos de Sus ojos, especialmente el aspecto de que nos infunden algo. Sus ojos nos infunden todo lo que Él es … Desde el día que fuimos salvos, los ojos de Cristo han sido como un fuego ardiente que nos alumbra y nos infunden lo que Él es. Sus ojos también nos estimulan a ser fervientes … Muchas veces el Señor viene a nosotros con Sus ojos penetrantes. Tal vez cuando tratamos de ocultarle algo a nuestra esposa, el Señor viene con siete ojos resplandecientes que penetran nuestro ser y exponen nuestra verdadera condición. He tenido esta clase de experiencia centenares de veces. Cuando he estado discutiendo con otros, especialmente con personas cercanas, los ojos resplandecientes de Cristo han estado sobre mí, y no he podido seguir hablando. Su resplandor cerró mi boca.
Apocalipsis es un libro que se caracteriza por una naturaleza de juicio. El fuego tiene como fin el juicio divino (1 Co. 3:13; He. 6:8; 10:27). “Nuestro Dios es fuego consumidor” (He. 12:29); Su trono es como llama de fuego y las ruedas del mismo son fuego ardiente, y un río de fuego procede y sale de delante de Él (Dn. 7:9-10). Todo esto tiene como fin el juicio. Los ojos del Señor son como llama de fuego, y esto principalmente tiene como fin Su juicio (Ap. 2:18-23; 19:11-12).
En tipología, el bronce representa el juicio divino (Éx. 27:1-6). Cuando Cristo estuvo en la tierra, Su andar terrenal y Su andar diario fueron examinados y probados. Puesto que Su andar fue probado, Él resultó ser resplandeciente. Ahora los pies de Cristo son semejantes al bronce reluciente, como se menciona también en Ezequiel 1:7 y Daniel 10:6, lo cual significa que Su andar perfecto y brillante lo califica para ejercer el juicio divino … Cuando Él venga a poseer la tierra al juzgarla, Sus pies serán como columnas de fuego (Ap. 10:1).
“Su voz” es “como estruendo de muchas aguas” [1:15], … un estruendo ensordecedor, … el estruendo de la voz del Dios todopoderoso (Ez. 1:24; 43:2). Esto representa lo serio y solemne que es Su hablar (cfr. Ap. 10:3). Algunas veces la voz del Señor es suave y apacible, pero en algunas ocasiones Su voz nos llega como trueno … Su voz, que es la del Dios Todopoderoso, nos advierte y nos despierta. (Estudio-vida de Apocalipsis, págs. 99-100)
Lectura adicional: El ministerio remendador de Juan, cap. 14