Aspectos cruciales de Mateo 5-7 – Semana 9
Hacer la voluntad del Padre a fin de poder
entrar en Su reino en “aquel día”,
el día del tribunal de Cristo
Versículos relacionados
Mateo 7:21-22
21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos.
22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en Tu nombre, y en Tu nombre echamos fuera demonios, y en Tu nombre hicimos muchas obras poderosas?
Efesios 5:17
17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entended cuál es la voluntad del Señor.
Colosenses 1:9
9 Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del pleno conocimiento de Su voluntad en toda sabiduría y entendimiento espirituales,
Romanos 12:2
2 No os amoldéis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestra mente, para que comprobéis cuál sea la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable y lo perfecto.
1 Juan 2:17
17 Y el mundo pasa, y su concupiscencia; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
Mateo 28:18
18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra.
Hechos 1:7
7 Pero Él les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las estaciones que el Padre dispuso por Su propia autoridad;
Lectura relacionada
Mateo 7:21 … no se refiere a la realidad actual del reino de los cielos, sino a la manifestación venidera del reino en el futuro. Para entrar en el reino de los cielos necesitamos hacer dos cosas: invocar al Señor y hacer la voluntad del Padre celestial. Invocar al Señor basta para ser salvos (Ro. 10:13), pero para entrar en el reino de los cielos necesitamos también hacer la voluntad del Padre celestial. Por lo tanto, no todo el que dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino que entrarán aquellos que invocan al Señor y hacen la voluntad del Padre celestial.
Puesto que entrar en el reino de los cielos también requiere que hagamos la voluntad del Padre celestial, difiere claramente de entrar en el reino de Dios por medio de la regeneración (Jn. 3:3, 5). La entrada al reino de Dios se obtiene al nacer de la vida divina; la entrada al reino de los cielos se obtiene al vivir la vida divina. (Estudio-vida de Mateo, págs. 302-303)
[En] Mateo 7:22 … las palabras aquel día se refieren al día del tribunal de Cristo (1 Co. 3:13, 4:5; 2 Co. 5:10). En el día del juicio, cuando todos los creyentes se presenten ante el tribunal de Cristo, muchos le dirán al Señor que ellos profetizaron, echaron fuera demonios e hicieron obras poderosas en Su nombre, más serán rechazados por el Señor.
Mateo 7:23 dice: “Entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de Mí, hacedores de iniquidad”. Aquí la palabra conocí significa “aprobé”. La misma palabra griega en Romanos 7:15 es traducida “admito”. En ese versículo Pablo dice: “Lo que hago, no lo admito”. El Señor nunca aprobó a aquellos que profetizaban, echaban fuera demonios y hacían muchas obras poderosas en Su nombre, puesto que no laboraban conforme a la voluntad del Padre celestial (Mt. 7:21). El Señor no negó que ellos hicieron esas cosas, pero Él consideró esas cosas como iniquidad, o carentes de ley, ya que no fueron hechas conforme a la voluntad del Padre celestial. No fueron hechas conforme a la voluntad divina. Parece que el Señor decía: “En Mi nombre vosotros profetizasteis, echasteis demonios e hicisteis muchas obras poderosas, pero Yo nunca os di permiso para que las hicierais. Nunca os aprobé porque vosotros hicisteis esas cosas de una manera carente de ley: en vosotros mismos, en vuestro propio deseo y conforme a vuestra intención, y no de acuerdo con la voluntad de Mi Padre”. Así que, aquellos que hacen tales cosas, aun en el nombre del Señor, no entrarán en el reino de los cielos, sino que serán apartados del Señor, esto es, serán excluidos de la manifestación del reino en la era venidera.
Ciertas obras pueden ser hechas en el nombre del Señor, pero no conforme a la voluntad de Dios … Hemos hablado mucho acerca de ir a las universidades, pero ¿vamos ahí a hacer cierta obra o a hacer la voluntad del Padre celestial? Hermanos y hermanas jóvenes, ¿cómo contestarían esta pregunta? … En todo lo que hacemos debemos tener la certeza de que estamos haciendo la voluntad del Padre celestial. De otro modo, el Señor Jesús nos dirá: “Hacedores de iniquidad”. Incluso profetizar en el nombre del Señor, sin que sea conforme a la voluntad del Padre, es cierta carencia de ley. Por otro lado, echar fuera demonios en el nombre del Señor y hacer obras poderosas en Su nombre, pero no conforme a la voluntad de Dios, son también cosas consideradas carentes de ley a los ojos del Rey celestial.
Aunque usted pueda correr más aprisa que los demás, su correr no será reconocido si usted corre fuera de las líneas de su carril. Por el contrario, ese tipo de correr será considerado algo carente de ley. Usted tiene que correr la carrera entre las líneas, es decir, tiene que correr en un camino angosto. (Estudio-vida de Mateo, págs. 304-305)
Lectura adicional: Estudio-vida de Mateo, mensaje 24