Aspectos cruciales de Mateo 5-7 – Semana 3
La oración que es crucial para la vida del reino
Versículos relacionados
Mateo 6:9-10
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea Tu nombre.
10 Venga Tu reino. Hágase Tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
Lucas 11:2-4
2 Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea Tu nombre. Venga Tu reino.
3 Danos cada día nuestro pan cotidiano.
4 Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos dejes caer en tentación.
Salmos 8:1
1 Oh Jehová, Señor nuestro, / ¡cuán excelente es Tu nombre / en toda la tierra! / ¡Has puesto Tu gloria sobre los cielos!
Isaías 29:23
23 al contrario, cuando vea a sus hijos, obra de Mis manos, en medio suyo, / ellos santificarán Mi nombre, / santificarán al Santo de Jacob / y mostrarán respetuoso temor al Dios de Israel.
1 Pedro 3:15
15 sino santificad a Cristo como Señor en vuestros corazones, dispuestos siempre a presentar defensa ante todo el que os pida razón de la esperanza que hay en vosotros;
Apocalipsis 11:15
15 El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: El reinado sobre el mundo ha pasado a nuestro Señor y a Su Cristo; y Él reinará por los siglos de los siglos.
Daniel 2:44-45
44 Y en los días de estos reyes el Dios de los cielos levantará un reino que no será jamás destruido, cuyo reinado no será dejado a otro pueblo; este reino desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, y permanecerá para siempre.
45 De la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con manos, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro cocido, la plata y el oro, el gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y confiable su interpretación.
Lectura relacionada
En Mateo 6:9-13 encontramos el ejemplo de oración. Sin embargo, no es el ejemplo para todas las oraciones. La oración presentada en Mateo 6 es totalmente diferente de la oración enseñada en Juan. En Mateo 6 no se nos dice que oremos en el nombre del Señor, pero en Juan 14—17 el Señor Jesús nos dice repetidamente que oremos en Su nombre. La diferencia se debe a que la oración aquí en Mateo no está relacionada con la vida, sino con el reino. En este breve ejemplo de oración, el reino se menciona al menos dos veces. El versículo 10 del capítulo 6 dice: “Venga Tu reino”, y el versículo 13 dice: “Porque Tuyo es el reino”. La oración presentada en Juan, por otra parte, está relacionada con la vida. Orar en el nombre del Señor no está relacionado con el reino, sino con la vida. Orar en el nombre del Señor significa que somos uno con el Señor. Al orar al Padre, somos uno con el Señor. Así que, oramos en Su nombre. Orar en el nombre del Señor es en realidad orar en la persona del Señor. Oramos con Él en un nombre y en una vida. Por lo tanto, somos uno con Él en vida al orar a Dios el Padre … Es necesario que permanezca en el Señor y sea uno con Él. Tiene que permanecer en su espíritu y orar en unidad con Él. Esto es lo que significa orar en Su nombre. Pero la oración presentada en Mateo 6 tiene que ver con el reino. En otras palabras, es una oración de lucha, una oración de combate contra el enemigo de Dios con miras al reino de Dios. (Estudio-vida de Mateo, págs. 267-268)
Mateo 6 versículo 9 empieza con las palabras: “Vosotros, pues, oraréis así”. La palabra así no significa recitar.
En el ejemplo de oración que el Señor modeló para nosotros, las primeras tres peticiones implican la Trinidad de la Deidad. “Santificado sea Tu nombre” principalmente está relacionado con el Padre; “Venga Tu reino”, con el Hijo; y “Hágase Tu voluntad”, con el Espíritu. Esto se está cumpliendo en esta era, y finalmente será cumplido en la era venidera del reino, cuando el nombre de Dios será excelente en toda la tierra (Sal. 8:1), el reinado sobre el mundo pasará a Cristo (Ap. 11:15) y la voluntad de Dios será realizada.
Mateo 6:9 dice: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea Tu nombre”. Ahora el nombre de Dios no es santificado; al contrario, es profanado y usado de manera común. Los incrédulos preguntan: “¿Qué es Dios? ¿Quién es Dios?”. Las personas hablan de Jesucristo de la misma forma en que hablan de Platón o Hitler, haciendo común el nombre del Señor Jesús. Pero nosotros sabemos que el día vendrá, durante el milenio, cuando el nombre de Dios será santificado. Pero, antes de aquel entonces, el nombre de nuestro Padre es totalmente santificado en la vida de iglesia hoy. No invocamos al Padre ni hablamos el nombre del Señor de manera común. Más bien, cuando decimos: “Padre” o “Señor”, santificamos estos nombres santos. Así que necesitamos orar: “Oh Padre, santificado sea Tu nombre”.
El versículo 10 dice: “Venga Tu reino”. Aunque el reino está presente en la vida de iglesia hoy, la manifestación del reino aún está por venir. Por lo tanto, debemos orar pidiendo que venga el reino. El asunto del reino está claramente relacionado con Dios el Hijo.
El versículo 10 también dice: “Hágase Tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”. Después de que Satanás se rebeló (Ez. 28:17; Is. 14:13-15), la tierra cayó en la mano usurpadora de Satanás. De este modo, la voluntad de Dios no pudo hacerse así en la tierra como en el cielo. Por consiguiente, Dios creó al hombre con la intención de recobrar la tierra para Sí (Gn. 1:26-28). Después de la caída del hombre, Cristo vino para traer el dominio celestial a la tierra, para que ésta fuese recobrada para los intereses de Dios, a fin de que Su voluntad fuese hecha así en la tierra como en el cielo. Es por eso que el nuevo Rey estableció el reino de los cielos con Sus seguidores. El pueblo del reino debe orar por esto hasta que la tierra sea completamente recobrada para la voluntad de Dios en la era del reino venidero. (Estudio-vida de Mateo, págs. 268-269)
Lectura adicional: Estudio-vida de Mateo, mensaje 21