Aspectos cruciales de Mateo 5-7 – Semana 3
La oración que es crucial para la vida del reino
Versículos relacionados
Lucas 11:11-13, 33-34
11 ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente?
12 ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?
13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?
33 Nadie, cuando enciende una lámpara, la pone en un sótano, ni debajo del almud, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz.
34 La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es sencillo, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas.
Mateo 5:8
8 Bienaventurados los de corazón puro, porque ellos verán a Dios.
Hechos 6:4
4 Y nosotros perseveraremos en la oración y en el ministerio de la palabra.
Romanos 10:12-13
12 Porque no hay distinción entre judío y griego, pues el mismo Señor es Señor de todos y es rico para con todos los que le invocan;
13 porque: “Todo aquel que invoque el nombre del Señor, será salvo”.
Gálatas 2:20
20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a Sí mismo por mí.
Lectura relacionada
Quizás usted se pregunte dónde en Lucas 11:1-13 se halla el asunto de recibir el suministro de vida que proviene del Padre. Los versículos del 11 al 13 mencionan el suministro de vida … Aquí el suministro de vida está representado por el pescado y el huevo, y también por el Espíritu Santo. En el versículo 5 está representado por los panes. Si incluimos los panes, tenemos cuatro elementos del suministro de vida. Cuando entramos en Dios por medio de la oración, recibimos Sus riquezas como nuestro suministro. (Estudio-vida de Lucas, pág. 231)
En Lucas 11:13 el Señor dice que si nosotros, siendo malos, sabemos dar buenas dádivas a nuestros hijos, ¿cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? Esto implica que la única dádiva que verdaderamente es buena es el Espíritu Santo. Antes de la muerte del Señor, Él dijo a los discípulos que pidieran el Espíritu Santo. Después de Su muerte y resurrección les dijo que recibieran el Espíritu Santo (Jn. 20:22).
En Lucas 11:11-13 el Señor [dijo] que un padre no dará a su hijo una serpiente en vez de un pescado, ni un escorpión en lugar de un huevo. Además, dice que el Padre dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan. La serpiente representa a Satanás y sus ángeles, y el escorpión representa a los demonios.
Lo que el Señor dice en 11:11-13 indica que al orar debemos tener la intención de buscar el suministro de vida, a saber, buscar los panes, el pescado y el huevo. Los panes representan las riquezas de la tierra; el pescado, las riquezas del mar; y el huevo, las riquezas de lo que hay en el aire y en la tierra. Por lo tanto, los panes, el pescado y el huevo representan las riquezas de la tierra, el mar y el aire; es decir, éstos representan distintas clases de riquezas. En el versículo 13 vemos que el Espíritu Santo es la totalidad de estas riquezas. El Espíritu Santo es la totalidad de los panes, el pescado y el huevo.
El Espíritu Santo es el suministro de vida. Cuando entramos en Dios al orar, deberíamos permanecer en Dios para recibir el Espíritu Santo como suministro de vida.
¿Ha oído usted alguna vez que orar es entrar en Dios para permanecer en Él continuamente a fin de recibir el Espíritu Santo como suministro de vida? Este suministro de vida, representado por los panes, el pescado y el huevo, no solamente nos nutre a nosotros, sino también a los que están bajo nuestro cuidado.
Hicimos hincapié en que orar es entrar en Dios por medio de la oración. Siempre que nuestra oración no nos introduzca en Dios, ésta es equivocada. No debemos continuar orando de esa manera. El principio rector de nuestra oración es que la oración siempre nos introduce en Dios.
No ore si sus oraciones no lo introducen en Dios. Esto no significa que no debería pedirle al Señor que lo sane si usted está enfermo. El punto es que cuando ore para ser sanado, debe observar el principio rector de la oración y entrar en Dios al orar. Si su manera de orar lo distrae del Señor y no lo introduce en Él, debería cambiar la manera en que ora. Procure orar de una manera que lo introduzca en Dios. La oración que nos introduce en Dios es la oración correcta.
Sabemos por experiencia que a menudo hemos orado apropiadamente y hemos entrado en Dios al orar. A medida que permanecemos en Él, recibimos Sus riquezas, las riquezas corporificadas en Su Espíritu. Cuando recibimos el Espíritu Santo como suministro de vida, representado por los panes, el pescado y el huevo, podemos alimentarnos a nosotros mismos y también a los que están bajo nuestro cuidado. (Estudio-vida de Lucas, págs. 231-234)
Lectura adicional: Estudio-vida de Lucas, mensaje 27