EXPERIMENTAR, DISFRUTAR
Y EXPRESAR A CRISTO (3) – Semana 12
El Verdadero
Versículos relacionados
Colosenses 2:9
9 Porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,
1 Juan 3:24
24 Y el que guarda Sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que Él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.
1 Juan 4:4-13 (4, 6-7, 9, 11)
4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.
5 Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye.
6 Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el Espíritu de verdad y el espíritu de engaño.
7 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.
8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
9 En esto se manifestó entre nosotros el amor de Dios, en que Dios envió a Su Hijo unigénito al mundo, para que tengamos vida y vivamos por Él.
10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros, y envió a Su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
11 Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.
12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y Su amor se ha perfeccionado en nosotros.
13 En esto conocemos que permanecemos en Él, y Él en nosotros, en que nos ha dado de Su Espíritu.
Lectura relacionada
Examinemos ahora la última parte de 1 Juan 5:20: “Éste es el verdadero Dios, y la vida eterna”. Éste se refiere al Dios que vino por medio de la encarnación y que nos dio la capacidad de conocerle a Él como el Dios genuino y de ser uno con Él orgánicamente en Su Hijo Jesucristo … Este Dios genuino y real es vida eterna para nosotros, lo cual nos permite participar de Él como Aquel que lo es todo para nuestro ser regenerado.
Debemos prestar especial atención a la palabra éste. En 5:20 Juan no dice: “Él es”, sino que dice: “Éste es”. Ésta es la traducción correcta del griego … Juan usa la palabra éste para referirse al Dios verdadero y a la vida eterna, lo cual nos muestra que el verdadero Dios y la vida eterna son uno. (Estudio-vida de 1 Juan, págs. 371- 372)
Doctrinalmente, podríamos considerar que el Verdadero y el Hijo Jesucristo son dos; pero en nuestra experiencia cuando estamos en el Verdadero y en Jesucristo, Ellos son uno. Ésta es la razón por la cual Juan usa la palabra éste para referirse al Verdadero y a Su Hijo Jesucristo.
Estar en el Verdadero es estar en Su Hijo Jesucristo. Esto significa que en la experiencia que tenemos de estar en Ellos, son uno.
Más aún, cuando estamos en el Verdadero y en Jesucristo, Ellos son nuestro verdadero Dios y también nuestra vida eterna. Primeramente, Juan habla del Verdadero y de Su Hijo Jesucristo, y después habla del verdadero Dios. Aquí podría haber cierta distinción entre el Verdadero y el verdadero Dios. Cuando estamos en el Verdadero y en Su Hijo Jesucristo, al Verdadero se le llama el verdadero Dios y a Su Hijo Jesucristo se le llama la vida eterna. Esto significa que Ellos primero son el Verdadero y el Hijo Jesucristo; pero cuando estamos en Ellos, llegan a ser el verdadero Dios y la vida eterna.
Debemos entender claramente a qué se refiere la palabra éste en 1 Juan 5:20. La palabra éste se refiere al propio Dios que ha llegado a ser nuestra experiencia al estar nosotros en Él. Ya no estamos fuera de este Dios; más bien, estamos en este Dios, y estamos en el Verdadero, en Su Hijo Jesucristo. Debido a que estamos en Ellos, Dios y Jesucristo ya no son objetivos para nosotros, y en nuestra experiencia Ellos han dejado de ser dos. Cuando estamos en Ellos, llegan a ser uno solo para nosotros. Por tanto, Juan dice que “éste” es el verdadero Dios, y que “éste” es la vida eterna. ¿Quién es “éste”? “Éste” es el propio Dios y el propio Jesucristo en quien estamos. También podemos decir que “éste” incluye la condición de estar en Dios y en Jesucristo. Por tanto, el verdadero Dios y la vida eterna incluyen el hecho de que estamos en el Verdadero y en Su Hijo Jesucristo.
Ahora, en nuestra experiencia, este Verdadero llega ser el verdadero Dios, y Jesucristo llega a ser la vida eterna. ¿Dónde estamos ahora? … Estamos en el verdadero Dios y en la vida eterna. Por consiguiente, la palabra éste incluye este hecho de que estamos en el verdadero Dios y en la vida eterna. ¡Aleluya, porque éste es el verdadero Dios y la vida eterna, y porque nosotros estamos en este Dios y en esta vida! Sabemos que estamos en el verdadero Dios y en la vida eterna porque estamos en el Verdadero y en Su Hijo Jesucristo.
El versículo 20 dice que el Hijo de Dios vino y nos dio entendimiento para conocer al Verdadero, y estamos en el Verdadero, lo cual significa que estamos en Su Hijo Jesucristo. Cuando estamos en el Verdadero y en Jesucristo, éste — que incluye el hecho de que estamos en Ellos es el verdadero Dios.
Si no estamos en Dios, no podemos decir por experiencia que para nosotros Él es verdadero. Por supuesto, Él seguirá siendo verdadero en Sí mismo, pero nosotros no podríamos testificar que en nosotros Él es verdadero. Pero puesto que estamos en el Verdadero, para nosotros Él es el verdadero Dios. Además, Cristo es la vida eterna para nosotros. Si no estuviéramos en Él, Cristo seguiría siendo vida eterna en Sí mismo, pero no sería vida eterna para nosotros. Sin embargo, puesto que ahora estamos en Él, Jesucristo es para nosotros la vida eterna. (Estudio-vida de 1 Juan, págs. 372-373)
Lectura adicional: La conclusión del Nuevo Testamento, mensaje 397