viernes (Friday)

EXPERIMENTAR, DISFRUTAR
Y EXPRESAR A CRISTO (3) – Semana 7

El Autor (el Capitán) de la salvación
y el Precursor
que lleva muchos hijos a la gloria
al entrar dentro del velo
y salir fuera del campamento

Versículos relacionados
1 Corintios 10:5-7
5 Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto.
6 Estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.
7 Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: “Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar”.

1 Juan 5:21
21 Hijitos, guardaos de los ídolos.

Números 12:6-8
6 dijo: Oíd ahora Mis palabras:Si hay entre vosotros profeta, / Yo, Jehová, me daré a conocer a él en visión; / en sueños hablaré con él.
7 No así con Mi siervo Moisés; / él es fiel en toda Mi casa.
8 Cara a cara hablo con él, claramente y no con enigmas; / y él contempla la figura de Jehová.¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra Mi siervo, contra Moisés?

Éxodo 32:6, 18-19
6 Al día siguiente madrugaron y ofrecieron holocaustos y trajeron ofrendas de paz; y se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.
18 Pero Moisés respondió:No es sonido de gritos de victoria, / ni sonido de gritos de derrota; / voces de canto oigo yo.
19 Tan pronto como se acercó al campamento, vio el becerro y las danzas; y se encendió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos y las quebró al pie del monte.

Salmos 36:8-9
8 Son saturados de la grosura de Tu casa, / y Tú los haces beber del río de Tus delicias.
9 Porque contigo está la fuente de la vida; / en Tu luz vemos la luz.

Lectura relacionada
Éxodo 32:4 afirma que Aarón tomó el oro y “le dio forma con buril e hizo de ello un becerro de fundición” … El principio rector de un ídolo es el embellecimiento de uno mismo. Si no se embellece a un ídolo, ¿quién lo adoraría? El punto importante aquí es que requiere habilidad para dar al oro la forma de becerro. Ciertas personas quizás tienen el oro, sin tener la capacidad de darle forma de becerro. Sin embargo, todo fabricante de ídolos, como Aarón, es una persona hábil, capacitada, dotada y con talento. ¿Quién puede saber cuántos hábiles fabricantes de ídolos existe entre los cristianos en la actualidad? Esos artesanos tienen mucho conocimiento, cultura, capacidad y habilidad. Mientras que otros no pueden hacer ídolos, porque no tienen la habilidad, éstos sí tienen la capacidad de moldear el oro en ídolos … A veces me pregunto: “¿Qué estás haciendo aquí? ¿Estás haciendo un ídolo? ¿Estás embelleciendo tu propia obra para que los demás la adoren?”. Tengo miedo, no sea que haga alguna clase de ídolos. (Estudio-vida de Éxodo, pág. 1792)

En Éxodo 32 tomaron los zarcillos de oro de las orejas de las esposas, de los hijos e hijas y los usaron para hacer el ídolo, el becerro de oro.

La cultura actual promueve el embellecimiento de uno mismo. Los hombres y las mujeres gastan mucho dinero comprando artículos para embellecerse … El embellecimiento de uno mismo conduce a la idolatría.

Antes de que los hijos de Israel hicieran el ídolo del becerro de oro, ellos ya tenían ídolos entre ellos de una forma distinta, en la forma del embellecimiento de sí mismos. Las esposas, los hijos y las hijas de los hijos de Israel llevaban zarcillos de oro en sus orejas para embellecerse a sí mismos … A los ojos de Dios, el embellecimiento de uno mismo constituye un ídolo. Ésta fue la razón por la cual el Señor mandó en 33:5-6 que el pueblo no tuviera puesta ninguna gala … Antes de tener el ídolo del becerro de oro, el pueblo ya tenía ídolos preliminares colgando de sus orejas.

La idolatría involucra otro principio: la idolatría consiste en que Satanás usurpa lo que Dios nos ha dado a fin de desperdiciarlo. En Éxodo 32 los hijos de Israel desperdiciaron mucho del oro que Dios les había dado. Antes que los hijos de Israel salieran de Egipto, Dios obligó a los egipcios a entregar su oro y otras cosas preciosas a los hijos de Israel. Este oro debía ser usado para edificar el tabernáculo. El tabernáculo necesitaba una gran cantidad de oro para recubrir las tablas erguidas. Dios venció a los egipcios, y ellos dieron el oro al pueblo de Israel; pero Satanás vino y usurpó el oro y lo usó para hacer un ídolo, antes que usaran este oro para edificar la morada de Dios. En realidad, antes que hicieran el becerro de oro, Satanás ya había usurpado el oro de tal modo que lo usaron para hacer zarcillos. Si los hijos de Israel hubieran amado al Señor al máximo, jamás habrían desperdiciado el oro en zarcillos. Por el contrario, lo hubieran guardado para el uso del Señor.

Otro principio rector relacionado con los ídolos es que involucra una mixtura en la adoración … Muchos cristianos adoran a un becerro, pero piensan que adoran al Señor Jesús o al Dios verdadero. En realidad, lo que ellos adoran es su disfrute. Hoy en día gran parte de la adoración cristiana es cuestión de sentarse a comer y beber y de levantarse para hacer deportes, cantar y bailar en torno a alguna clase de disfrute, en torno a un becerro de oro. En la Asamblea de los Hermanos, algunos maestros señalaron esto de manera muy detallada. Dijeron que la adoración del becerro de oro al pie del monte Sinaí era una mixtura, porque adoraban a un becerro como si fuese Dios, haciéndolo con las ofrendas apropiadas y de la manera apropiada. Las ofrendas eran correctas y la manera en que lo hicieron era correcta, pero el objeto de adoración estaba equivocado. Éste es el punto que queremos recalcar al hablar de mixtura. Sin embargo, no consideremos únicamente la manera en que los demás adoran. Es necesario que examinemos nuestra propia adoración. ¿Es pura la adoración que rendimos, o es una mixtura? (Estudio-vida de Éxodo, págs. 1787-1789, 1791)

Lectura adicional: Estudio-vida de Éxodo, mensajes 173—178

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