jueves (Thursday)

EL EVANGELIO — Semana 2

El evangelio de la gracia de Dios

Versículos relacionados
Mateo 9:37-38
37 Entonces dijo a Sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.
38 Rogad, pues, al Señor de la mies, que lance obreros a Su mies.

Mateo 20:1-2
1 Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, dueño de casa, que salió muy de mañana a contratar obreros para su viña.
2 Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña.

Mateo 25:24-30
24 Pero acercándose también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no aventaste;
25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; mira, aquí tienes lo que es tuyo.
26 Respondiendo su señor, le dijo: Esclavo malo y perezoso, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no aventé.
27 Por tanto, debías haber entregado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recobrado lo que es mío con los intereses.
28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
29 Porque a todo el que tiene, le será dado, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
30 Y al esclavo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientes.

Lectura relacionada
Pablo, en su ministerio, siempre ministraba Dios como gracia. Él testificó solemnemente del evangelio de la gracia de Dios a fin de ministrar Dios en las personas (Hch. 20:24).

La gracia es la visita que Dios hace al hombre a fin de estar en el hombre, nacer en el hombre y ser uno con el hombre … Cuando María halló gracia delante de Dios al concebir al Salvador-Hombre, ésta fue la primera mención de la palabra gracia en el Nuevo Testamento, así que esto establece un principio. En 2 Timoteo 4:22 se nos dice: “El Señor esté con tu espíritu. La gracia sea con vosotros”. El Señor vino para estar en nosotros, nacer en nosotros, ser uno con nosotros e incluso para llegar a ser nosotros. Ésta es la gracia. (La cristalización de la Epístola a los Romanos, págs. 265, 259)

La experiencia diaria que tienen los creyentes debe ser la gracia. Si no es la gracia, no es la experiencia que tienen los creyentes; si no es la gracia, no es el vivir cristiano. El vivir cristiano debe consistir en vivir la gracia, experimentar la gracia.

El vivir que los creyentes neotestamentarios llevan bajo la gracia, en la economía de Dios, es un vivir completo en el que experimentan al Dios Triuno procesado como gracia … Un vivir completo significa que todo mi vivir es un vivir propio del Dios Triuno que se ha procesado a fin de ser la gracia en mí. No es cuestión de si debería juzgar o no a otros, pues eso no es un vivir completo, sino un vivir fragmentado. Un vivir completo significa que tomo al Dios Triuno procesado como mi vida y mi persona durante las veinticuatro horas del día, ya sea que esté despierto o dormido. Sigo Su mover; me muevo juntamente con Él. Dos espíritus llegan a ser un solo espíritu, dos vidas viven juntamente y dos naturalezas se mezclan como una sola. Éste es el vivir completo en el que experimentamos al Dios Triuno como gracia.

Al experimentar la gracia en la economía de Dios, llevamos a cabo la mayordomía de la gracia de Dios que Él nos encomendó, la cual consiste en impartir a Su pueblo escogido las riquezas de Cristo como gracia de Dios, con miras a producir y edificar la iglesia (Ef. 3:2, 8).

No sólo los apóstoles como mayordomos impartieron gracia a las personas, sino que nosotros también, en nuestro vivir, deberíamos hablar palabras que edifiquen y así dar gracia a las personas. Efesios 4:29 dice: “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación según la necesidad, a fin de dar gracia a los oyentes”. En el versículo 28 Pablo dice que debemos laborar, trabajando con nuestras propias manos en algo decente, para que tengamos qué compartir con el que padece necesidad. Por ser cristianos, debemos tener algo en nuestro vivir, tanto en lo material como en lo espiritual, que podamos ministrar a los demás.

En la vida de iglesia, cuando todos los creyentes reciben gracia sobre ellos, la iglesia es edificada. Sin embargo, es fácil que nos salgamos de la gracia y discutamos con otros. Una persona que haya visto la gracia conoce a Cristo y no tiene nada que discutir con otros. Pero si una persona discute, no conoce la gracia … Quizás los argumentos y las murmuraciones bullan en usted, pero al volverse a su espíritu, permanecerá firme en la gracia. Como resultado de ello, lo que saldrá de su boca será gracia. Dios, en Su economía, no exige que hagamos nada; lo que Él quiere en Su economía es que Cristo, la corporificación del Dios Triuno, llegue a ser la gracia corporificada para nosotros. Él vive en nosotros, y nosotros vivimos en Él, quien es la gracia. De esta manera, Dios podrá obtener Su organismo.

En tal vida de iglesia orgánica, la gracia recibida por los creyentes es visible (Hch. 11:23). El Dios Triuno que los creyentes reciben y disfrutan es expresado mediante la salvación, el cambio de vida, el vivir santo y los dones que ellos ejercitan en las reuniones, todo lo cual puede ser visto por otros. (La ley y gracia de Dios en Su economía, págs. 54, 62-63, 44-46)

Lectura adicional: La cristalización de la Epístola a los Romanos, mensajes 23-24; La ley y gracia de Dios en Su economía, cap. 2; El Cristo que mora en nosotros según se ve en el canon del Nuevo Testamento, cap.13; Estudio-vida de Efesios, mensaje 28

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