lunes (Monday)

Aspectos cruciales de Mateo 5-7 – Semana 1

La bienaventuranza de ser pobres en espíritu
y ser de corazón puro
para que podamos estar
bajo el gobierno celestial de Cristo
como nuestro nuevo Rey
y para que podamos ver a Dios
a fin de expresarlo en Su vida
y representarlo con Su autoridad

Versículos relacionados
Mateo 5:3
3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Isaías 66:2
2 Porque Mi mano hizo todas estas cosas, / y así todas ellas llegaron a existir, declara Jehová. / Pero miraré a aquel hombre que es pobre y / de espíritu contrito, y que tiembla ante Mi palabra.

Lucas 6:20
20 Y alzando los ojos hacia Sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.

Mateo 19:13-15
13 Entonces le fueron presentados unos niños para que les impusiese las manos, y orase; pero los discípulos les reprendieron.
14 Pero Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis que vengan a Mí; porque de los tales es el reino de los cielos.
15 Y habiéndoles impuesto las manos, se fue de allí.

Gálatas 6:3
3 Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.

Juan 15:5
5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en Mí, y Yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de Mí nada podéis hacer.

Isaías 57:15
15 Porque así dice el Alto y Sublime, / el que habita la eternidad, cuyo nombre es Santo: / Yo habitaré en el lugar alto y santo, / y con el contrito y humilde de espíritu, / para reavivar el espíritu de los humildes / y para reavivar el corazón de los contritos.

Hebreos 1:9
9 Has amado la justicia, y aborrecido la iniquidad, por lo cual te ungió Dios, el Dios Tuyo, con óleo de júbilo más que a Tus socios”.

Lectura relacionada
El espíritu al que se hace referencia [en Mateo 5:3] es nuestro espíritu humano, y no el Espíritu Santo. Ser pobres en espíritu no significa que uno tiene un espíritu pobre. Ser pobres en espíritu significa tener el mejor espíritu. Esto no solamente consiste en tener un espíritu humilde, sino también ser vaciados en nuestro espíritu, en lo profundo de nuestro ser, no aferrándonos a las cosas viejas de la vieja dispensación, sino descargándonos de todo eso para recibir las cosas nuevas, las cosas del reino de los cielos … Los seres humanos están llenos de muchas cosas en su espíritu. Ahora que nos hemos vuelto al Señor, tenemos que vaciar nuestro espíritu para ser pobres en espíritu. (El árbol de la vida, págs. 125-126)

Puede ser que nuestro espíritu no esté vacío, de modo que no hay lugar para que más del Señor sea depositado en nosotros. Según Mateo 5, primero tenemos que tomar medidas con respecto a nuestro espíritu. La primera condición de las nueve bendiciones en Mateo 5 es ser pobres en espíritu. Debemos orar: “Oh Señor, vacíame. Vacía mi espíritu quitando todo lo que no seas Tú” … Nuestras viejas experiencias de Cristo pueden impedir que experimentemos a Cristo de modo nuevo, fresco y actual. Nuestro espíritu tiene que ser vaciado. Esto es la verdadera humildad. Es posible que alguien sea humilde por fuera, y al mismo tiempo sea orgulloso en su espíritu. La verdadera humildad es un asunto del espíritu. Es por esto que Pedro nos dice que necesitamos un espíritu manso y sosegado. La verdadera mansedumbre está en el espíritu. Una persona puede ser sosegada por fuera y, al mismo tiempo, tener muchas opiniones en su interior.

Día tras día tenemos que aprender la lección de tratar con el Señor para ser pobres en espíritu al vaciar nuestro espíritu desechando muchas cosas viejas, como el viejo conocimiento y las viejas experiencias. Si nuestro corazón no está abierto, el Señor no puede impartirse en nosotros. Si nuestro espíritu está lleno, tampoco puede impartir algo fresco de Sí mismo en nuestro ser … Necesitamos pedirle al Señor que vacíe nuestro espíritu y resuelva los problemas de nuestro corazón. Entonces el Señor tendrá una vía libre en nosotros y habrá bastante espacio en nuestro ser que Él puede llenar. (El árbol de la vida, págs. 135-136)

Hoy en día muchos cristianos … están llenos en su espíritu … En la actualidad, casi todos los cristianos están llenos en su espíritu con algo aparte de Dios.

Cuando el Señor Jesús vino predicando: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mt. 4:17), muy pocos podían recibir Sus palabras porque el espíritu de ellos estaba lleno de otras cosas. La mejor bebida fue ofrecida, pero su vaso ya estaba lleno. Por eso, no tenían sed. Cuando nuestro espíritu está lleno, nuestro vaso no puede recibir ni siquiera la mejor bebida. Por consiguiente, cuando el Señor habló a los discípulos en el monte, las primeras palabras de Su promulgación consistían en que debemos ser pobres en espíritu, es decir, que nuestro espíritu debe ser vaciado de toda otra cosa.

Todos necesitamos estar atentos a las palabras del Señor respecto a ser pobres en espíritu, y decir: “Señor, descárgame. Vacía mi espíritu. No quiero almacenar nada en mi espíritu. Señor, quiero que toda la capacidad que tenga mi espíritu te esté disponible”.

Si somos pobres en espíritu, el reino de los cielos es nuestro: estamos ahora en su realidad en la era de la iglesia, y participaremos en su manifestación en la era del reino.

Si somos vencedores, cuando el Señor regrese nos introducirá en la manifestación del reino de los cielos. Tener el reino de los cielos primero equivale a participar en la vida de iglesia apropiada y normal, y segundo equivale a heredar la manifestación del reino de los cielos en el … milenio. Éste es el significado de las palabras de ellos es el reino de los cielos. (Estudio-vida de Mateo, págs. 164-165, 167-168)

Lectura adicional: El árbol de la vida, cap. 13; Estudio-vida de Mateo, mensajes 13—14

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